HOLA BLOGGEROS!! :D
Hoy vamos a ver dos fragmentos lluviosos de Virus Letal! Que me parecieron divertido el primero y muy tierno el segundo! :) Asi que vamos a verlos y después me dicen cual les pareció más lindo,si? Tranquilos que no hay Spoilers!Son recuerdos de Mark de como fue después de escapar de la ciudad envuelta por las ruinas de las llamaradas solares.
Les cuento por otro lado que hoy Cobré mi Sueldo FUCK YEAHH! Ya voy a atacar la libreria!Aunque me tengo que reservar algunos para que mi familia me regale por el dia del niño(SII! SIGO ROBANDO PARA ESA FECHA AUNQUE TENGA 21!Envidienme jajajaja). Asi que esta vez creo que voy a esperar hasta mitad de mes para hacer un gran IMM de AGOSTO y no cansarlos con muchos IMM chiquitos,si?? :)
Por otro lado,mañana después de una clase que tengo para rendir mi parcial,vamos a ir a comer con mi novio y a ver al cine METEGOL que es una peli Argentina de dibujitos que, según lo que dicen,vale la pena ir a ver! :)

El rugido de los truenos sacudió a Trina,
que se encontraba en los brazos de Mark.
Llovía en el exterior de la cueva: era
la primera vez en tres meses desde las explosiones de las llamaradas solares.
Mark se estremeció; el escalofrío sobre la piel le resultó un fresco alivio
ante el calor infernal en que se había convertido su vida. Habían tenido suerte
de hallar ese sitio oculto en la ladera de la montaña y descubrió que no le
molestaría pasar el resto de su vida en aquel lugar oscuro y frío. Alec y los
demás dormían en la profundidad de la caverna.
Apretó los hombros de Trina y
apoyó su cabeza en la de ella. Al inhalar, sintió su olor dulce y salado. Desde
que habían abandonado el barco en las costas de Nueva Jersey, era la primera
vez que se sentía tranquilo. Casi contento.
-Me encanta ese sonido -susurró Trina, como si hablar en voz alta fuera a interrumpir el repiqueteo de la lluvia en el exterior-. Me da ganas de dormir. Apoyar mi cabeza en tu axila y roncar durante tres días seguidos.
-¿En mi axila? -repitió Mark-. Menos mal que esta mañana nos dimos una buena ducha bajo la tormenta. Huelo a rosas, así que no debes preocuparte.
Haces de luz en la distancia; rugidos de truenos unos pocos segundos después. Parecían más fuertes y cercanos que los anteriores. La lluvia había aumentado y martillaba contra el suelo fuera de la entrada de la cueva. Por enésima vez, pensó cuán afortunados eran de haberse topado con ese refugio bien resguardado.
Trina se movió para levantar la vista hacia él.
-Alec dijo que una vez que se desataran las tormentas, serían muy fuertes. Que el clima del mundo se iba a descontrolar por completo.
-Si. Esta bien. Yo prefiero la lluvia, el viento y los relámpagos antes que lo que tuvimos que afrontar. Nos quedaremos en esta cueva y ya está. ¿Qué te parece?.
-No podemos quedarnos aquí para siempre.
-Muy bien,entonces una semana. Un mes. No pienses más. Shhhhhh.
Trina alzó la cabeza y lo besó en la mejilla.
-No sé qué haría sin ti. Me moriría de estrés y depresión antes de que la naturaleza acabara conmigo.
-Probablemente es cierto -sonrió y esperó que ella pudiera disfrutar un rato de paz.
Después de volver a colocarse en una posición cómoda, Trina lo abrazó un poco más fuerte.
-En serio: estoy muy contenta de tenerte. Eres muy importante para mí.
-Lo mismo digo -contestó. Y luego se quedó en silecncio, sin atreverse a abrir la boca y decir alguna estupidez que arruinara ese momento. Cerró los ojos.
Sonaron más relámpagos seguidos del rugido de los truenos.